Falsificación de medicamentos y otros delitos contra la salud pública

Abogado, UBA. Diplomado en Derecho de la Salud y Legislación Sanitaria en la Escuela del Cuerpo de Abogados del Estado. Asesor legal de la Dirección de Vigilancia de Productos para la Salud de la ANMAT.

1. Introducción. La falsificación de medicamentos constituye un problema de salud pública global. Todos los países del mundo lo sufren y han intentado, con mayor o menor profundidad y resultados disímiles en su aplicación, abordar la prevención y combate de este delito.

Distintas iniciativas internacionales han buscado, y continúan trabajando en tal sentido, establecer estrategias de actuación unificadas a nivel regional o global. Entre ellas se inscribe, por ejemplo, la Resolución WHA 65.19, que crea un ámbito específico de deliberación –Mecanismo– en el marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS). A su vez, a la par de la falsificación de medicamentos, existen otras conductas conexas, también de riesgo para la salud pública, sobre las cuales se procura intervenir.

En dicho contexto, la tipificación penal de las conductas hacia el interior de los países adquiere ribetes de importancia y se constituye en herramienta indispensable para desalentar tales actividades delictivas y reprimir su ocurrencia. Este trabajo se propone analizar las características y evolución de los llamados “delitos contra la salud pública” contemplados en el Código Penal argentino (CP), tanto desde el plano normativo como en la interpretación jurisprudencial de la que han sido objeto.
 

2. Tipos penales contemplados en el Código Penal (CP). La falsificación de medicamentos se encuentra contemplada fundamentalmente en los artículos 200 y 201 del CP. En su versión originaria, el artículo 200 reprimía con prisión de tres a diez años al que envenenare o adulterare, de un modo peligroso para la salud substancias medicinales destinadas al uso público o al consumo de una colectividad de personas.

Como veremos, esta redacción trajo algunos conflictos de hermenéutica jurídica, en función de lo cual por la ley 26.524 (B.O. 05/11/2009) se modificó la redacción para punir a quien envenenare, adulterare o falsificare, de un modo peligroso para la salud.

Por su parte, el artículo 201 reprime con la misma pena a quien “vendiere, pusiere en venta, entregare o distribuyere medicamentos o mercaderías peligrosas para la salud, disimulando su carácter nocivo”. La reforma del año 2009 agregó a las acciones típicas reprimidas el “almacenamiento con fines de comercialización”.

Asimismo, la reforma de 2009 incorporó el artículo 201 bis, que establece agravantes según la consecuencia del delito: muerte (10 a 25 años) o lesiones gravísimas (3 a 15 años).
 

3. Conflictos interpretativos

3.1. Acción típica: “adulterar”. En el artículo 200, CP, no se incluía, originariamente, la acción típica de “falsificar”. Por lo tanto, a aquellos casos en que se detectaba la falsificación de un medicamento se los trataba de subsumir bajo la acción típica “adulterar”. Esto dio lugar a que la defensa de los acusados sostuviera, con fundamento en doctrinarios clásicos del derecho penal, que “adulterar” es “cambiar (agregando o quitando) las calidades de la sustancia, menoscabando sus propiedades para su utilización por el hombre” (CREUS, Carlos. Tratado de Derecho Penal, Parte Especial). Desde esta hermenéutica, sería distinto a “falsificar” (fabricación completa de un producto distinto al original en su esencia) y la acción detectada deviene atípica.

Desde la jurisprudencia, se respondió que dicha interpretación es claramente incorrecta, pues “se llegaría al absurdo de entender que hay que castigar a quien sólo estira un poco el medicamento original haciéndole perder un porcentaje de su valor curativo y absolver por atipicidad a quien lo ha falsificado por completo sin ningún tipo de elemento activo. Desde otro punto de vista y en una interpretación gramatical la definición de falsificar que da el Diccionario de la Lengua Española es ‘falsear, adulterar o contrahacer’ por lo que el término adulterar abarca la tarea realizada por los encartados…” (CNCP, Sala II, 12/11/2003, “Solís Colucci, Juan E. y otro s/Recurso de Casación”, que confirma el fallo del TOC Federal N° 1 de Mendoza).

Así, tales precedentes establecieron que la falsificación se encuentra comprendida dentro de la adulteración. Mas la redacción del tipo penal podía llevar a soluciones disímiles según cuál fuera el criterio del juzgador. Esta cuestión ha quedado zanjada luego de la reforma de 2009.

3.2. “Peligro para la salud”. Se alegó también en el pasado que un medicamento falsificado sin componente/s activo/s (mal llamado “inocuo”) no es peligroso para la salud.

Esta interpretación también es errónea y los tribunales han dado cuenta de lo que podría llamarse “Peligro por omisión de efectos”: “…el dolor no es el estado normal del organismo. Por el contrario, es un elemento que altera la sensación de bienestar, perjudica el equilibrio armónico de las personas, y en consecuencia altera la salud. Los medicamentos que atacan específicamente esa falencia –el dolor– son buenos para la salud porque la restauran a su normalidad. No sucede igual con el medicamento falsificado que, aparentando que va a producir ese efecto sanador, resulta nocivo o dañino para la salud porque no la restaura a su estado normal…” (doctrina del fallo ya citado).

3.3. “Disimulación del carácter nocivo”. En otros antecedentes, se cuestionó si la adulteración de la fecha de vencimiento de un medicamento original (p.ej., un blíster recortado en el extremo que contiene la codificación de vencimiento) configura el tipo penal del artículo 201, CP.

Así, se decidió que “…la circunstancia de que algunos envases carecían de sus fechas de vencimiento o de los números de lotes a los que pertenecían, raspaduras en los envases externos, o bien que las drogas se encontraban vencidas, permite acreditar la segunda acción positiva que requiere el tipo penal a estudio, al disimularse, callar u omitir la advertencia sobre dicho carácter nocivo, poniendo en circulación medicinas peligrosas que podían afectar potencialmente la salud del público en general en forma indiscriminada…”. Y, con sustento en una pericia realizada por médico farmacólogo, se amplió que “…si la sustancia de los fármacos vencidos hubiera sido administrada, podrían haber estado potencialmente frente a riesgos imprudentes, no sólo los pacientes sino que también comprometía a los profesionales médicos prescriptores que ignoraban esa situación…” (CCC, Sala IV, 9/06/2005, “Locatelli, Mónica s/Tráfico de mercaderías peligrosas”).

El mismo interrogante se planteó el tribunal para el caso de medicamentos con vencimientos cortamente superados, y sostuvo: “…el hecho de que las fechas de vencimiento correspondían a una época muy cercana al momento de realizarse el allanamiento, en nada permite eximir de responsabilidad a la encausada, toda vez que la mera situación de encontrarse los fármacos vencidos, ya sea desde un lapso de un mes o diez años, resultan suficientes para alterar sus propiedades químicas, modificando eventualmente su acción terapéutica… El tráfico de medicamentos nocivos para la salud contemplado en el artículo 201 del C.P. es un delito de peligro abstracto y se consuma con el acto de tráfico. Esta característica del delito debe tener influencia en el examen de la calidad de peligroso para la salud del medicamento respecto del cual se han realizado alguno o algunos de los actos de tráfico indicados por el tipo. Si la medicina reviste dicho carácter, basta la ejecución de cualquiera de esos actos para que se presuma, iuris et de iure, la existencia de riesgo para la salud de un número indeterminado de personas y se tenga por configurada la infracción penal…” (CCC, fallo citado).
 

4. Conclusión. Del análisis realizado, puede verse que la normativa penal se ha actualizado para resolver ambigüedades normativas que generaban cuestiones conflictivas y que requerían de interpretaciones jurisprudenciales que completen de manera acabada la norma. Al respecto, si bien cierta jurisprudencia desanduvo el camino que condujera a dichas modificaciones, tales inconvenientes interpretativos quedaban no obstante sometidos al criterio del juez interviniente en cada caso, sin garantizarse una solución uniforme. Por lo tanto, la modificación del CP es valorable y bienvenida.

Sin perjuicio de ello, teniendo presente la escasa cantidad de precedentes condenatorios por este tipo de delitos, debemos también recordar, citando a Cesare Beccaria, que “Lo que disuade el crimen no es la cantidad de reprimenda penal, sino la garantía de su punición”.
 

Bibliografía

Cámara Nacional de Casación Penal, Sala II, 12/11/2003, “Solís Colucci, Juan E. y otro s/Recurso de Casación”, Registro N° 6135.2.

Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional, Sala IV, 9/06/2005, “Locatelli, Mónica Leonor s/Tráfico de mercaderías peligrosas”.

Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional, Sala V, 24/06/2009, Causa 37131, “Bellone, Solange María”.

Código Penal de la Nación Argentina. Disponible en http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/15000-19999/16546/texact.htm

DERECHO, Maximiliano (marzo 2011). El perfil de la falsificación de medicamentos en Argentina. En Revista SAFYBI, Vol. 51, N° 129, pp. 22-26, Buenos Aires.

OMS (mayo 2012), Resolución WHA 65.19. Creación del Mecanismo de Estados Miembros sobre Productos Médicos de calidad subestándar, espurios, de etiquetado engañoso, falsificados o de imitación. Ginebra. Disponible en http://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHA65/A65_R19-sp.pdf. Consultado por última vez el 01/08/2016.

OMS (octubre 2014). Mecanismo de Estados Miembros sobre Productos Médicos de calidad subestándar, espurios, de etiquetado engañoso, falsificados o de imitación. Recomendaciones para ayudar a las autoridades sanitarias a detectar y afrontar las medidas, las actividades y los comportamientos que originan productos médicos de calidad subestándar, espurios, de etiquetado engañoso, falsificados o de imitación. Ginebra. Disponible en http://apps.who.int/gb/ssffc/pdf_files/MSM3/A_MSM3_3-sp.pdf. Consultado por última vez el 1/08/2016.

SÁNCHEZ, María José - DERECHO, Maximiliano (julio 2011). Combate a la falsificación de medicamentos. Argentina: la fiscalización activa como modelo de actuación exitoso. Brasilia. Monografía presentada a la VI Conferencia Panamericana para la Armonización de la Reglamentación Farmacéutica y seleccionada para publicación. Disponible en http://www.paho.org/hq/index.php?option=com_docman&task=doc_details&gid=13887&Itemid=270&lang=es. Consultado por última vez el 16/03/2016.

Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de Mendoza; 7/03/2003, “Solís Colucci, Juan E. y otro”, cita Lexis Nº 70011120.
 

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Recibido: 05/08/2016; Publicado: 03/2017