Salud y Unicef celebran una década de trabajo por los derechos de los recién nacidos prematuros

Sábado, 16 de Noviembre de 2019 14:06

Imprimir

A través de la campaña “10 Años, 10 Derechos”, ambas instituciones fortalecen el compromiso en la difusión de los derechos del recién nacido prematuro.

A través de una campaña de concientización con la participación de niños y niñas prematuros, sus familias y equipos de salud, la Secretaría de Gobierno de Salud y UNICEF celebran diez años de trabajo en la difusión de los derechos del recién nacido prematuro con el objetivo de garantizar la protección de todos los niños que nacen antes de las 37 semanas de embarazo.

La campaña, compuesta por una serie de videos, lleva el título "10 Años, 10 Derechos" porque cierra una década de trabajo que comenzó en el año 2010 identificando y definiendo diez derechos esenciales, que constituyen el Decálogo de los Derechos de los recién nacidos prematuros y han dado forma a los temas centrales de cada campaña a lo largo de la última década.

Cuando un bebé nace antes de las 37 semanas de embarazo se considera que es prematuro. Esto significa que su organismo no está totalmente maduro para la vida fuera del útero materno y debe permanecer en el Servicio de Neonatología para recibir cuidados especiales, manteniendo durante ese período un contacto cercano con su mamá y su familia de modo de evitar así complicaciones en el desarrollo cognitivo, neurológico o motor.

En muchos casos, la prematurez se puede prevenir por medio de la detección temprana de los factores de riesgo. Por eso, la Secretaría de Gobierno de Salud fomenta el control prenatal de las madres, iniciado dentro del primer trimestre y sostenido con regularidad, como principal estrategia de prevención.

El control prenatal es promovido mediante materiales y actividades de capacitación en todo el país que hacen hincapié, entre otros aspectos, en la estimación de la probabilidad de un nacimiento adelantado.

Otro factor decisivo para la vida y la salud de estas niñas y niños es la atención especializada, en lugares adecuados y con visión de futuro, para lo cual la Dirección Nacional de Maternidad, Infancia y Adolescencia desarrolla la estrategia de Regionalización Perinatal. Esta iniciativa, que se implementa en todas las jurisdicciones, incluye la organización de una red de servicios con progresivo aumento del nivel de complejidad y se orienta a que todos los niños nazcan en maternidades y servicios adecuados a su nivel de riesgo.

Asimismo, la Secretaría de Gobierno de Salud organiza y coordina una red nacional de consultorios de seguimiento para la vigilancia de su salud y desarrollo, en el marco de un programa interdisciplinario. Y también supervisa el registro de datos sobre los recién nacidos que requieren internación en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales a través del sistema SIP-NEO, información que permite tomar decisiones de política sanitaria cada vez más ajustadas a las necesidades.

Además, la cartera sanitaria nacional trabaja en el fortalecimiento de la atención integral de estos niños, habitualmente afectados por la inmadurez de sus órganos y sistemas; prosigue la formación de instructores en Reanimación Cardiopul­mo­nar del Recién Nacido en conjunto con la Sociedad Argentina de Pediatría; e implementa la estrategia de estabilización y traslado de los Recién Nacidos de Riesgo (Programa ACoRN), complementando las acciones sobre los puntos críticos de la atención de estos niños y niñas.

Descenso de la Mortalidad Neonatal

Como consecuencia de estas y otras acciones de gobierno, la Argentina pudo anunciar en el octubre un nuevo descenso en la Mortalidad Infantil. A nivel nacional la tasa de Mortalidad Infantil disminuyó a 8,8 por mil nacidos vivos en 2018. En comparación con la de 2017 de 9,3 por mil nacidos vivos, se evidencia una reducción de 531 defunciones de niños menores de un año. Esto implica que la mencionada tasa, que refiere a cantidad de niños menores de 1 año fallecidos sobre el total de recién nacidos vivos, descendió medio punto.

En 2018 el descenso se registró tanto en el período neonatal (primer mes de vida) como en el período postneonatal (hasta el año de vida). De todos modos la disminución de la tasa de mortalidad infantil se puede atribuir mayormente a la disminución de la tasa de mortalidad neonatal, que alcanzó un valor de 6 por mil nacidos vivos en 2018, siendo de 6,5‰ en 2017.